Nunca te digas a ti mismo: No valgo para nada. Todo me sale mal. No puedo confiar en nadie. Soy poco importante. Y,¿si me matara? Nadie me quiere. Si desaparezco, haría un favor a mi familia. La gente es mala y mi vida es un desastre. No vale la pena vivir…
Estas palabras son como cuchillos que van matando tu alma y tus ilusiones. Es cierto que, en ocasiones, puedes tener fracasos, enfermedades, accidentes. O puedes sufrir las consecuencias de la maldad de otras personas y padecer injusticias, robos, agresiones… Pero, a pesar de todo y de todos, Dios te ama con un amor infinito y espera mucho de ti. Y te dice, como Jesús en Evangelio: No tengas miedo solamente confía en Mí (Mc 5,36).
Si quieres ser feliz, debes aprender a aceptarte como eres y a amarte a ti mismo así como eres. No olvides que Dios te ama tal cual eres, no necesitas cambiar para que te quiera, pero sí desea que mejores para que tú seas más feliz y le des la alegría de ser mejor.

AUTOESTIMA, AMOR Y FELICIDAD. P. ÁNGEL PEÑA BENITO O.A.R.
Comentarios