Tablitas del Señor
Tablitas del Señor
“Amor no es mirarse el uno al otro, sino mirar los dos en la misma dirección”
Antoine de Saint Exupéry
La libertad es un don y una tarea. Es un don para amar y una tarea para progresar cada día en el amor. Ser libres para amar y amar con libertad. Ya lo decía el Papa Juan Pablo II: La libertad es para el amor. En el mandamiento del amor a Dios y al prójimo encuentra la libertad su plena realización
San Agustín decía: Cada cual es lo que es su amor. No abuses de tu libertad para pecar libremente, sino úsala para no pecar. Serás libre, si eres libre de pecado y siervo de la verdad
El dia, de hoy, pongamos toda nuestra fuerza, nuestra fe, nuestra dignidad, y no dejemos que el pecado sea parte de nuestras vida, solo hoy, y aunque antes de irse a dormir, nos podamos sentir mal, triste, indiferentes, intentemos ser libres de eso que nos hunde en un pozo de maldad. No pensemos en el dia de mañana, solo pensemos en hoy, en este momento, hasta irnos a descansar, hagamos este esfuerzo
Dios los bendiga
Tú, haz lo que puedas, pide lo que no puedas y Dios te dará para que puedas (De nat et gr 43, 50). ¡Oh amor, que siempre ardes y nunca te apagas! Amor, Dios mío, abrásame, ¿Mandas continencia? Dame lo que me pides y pídeme lo que quieras (Conf 10, 29, 40). Haz Señor, Dios mío, que te comprenda y te ame (De Trin 18, 28, 51). Oh Señor, te amo y, si es poco, haz que te ame más intensamente (Conf 13, 8, 9).
Cuán tarde te conocí, hermosura tan antigua y tan nueva, cuán tarde te conocí. Tú estabas conmigo, pero yo no estaba contigo. Llamaste y clamaste y rompiste mi sordera; brillaste, resplandeciste y curaste mi ceguera; exhalaste tu perfume y respiré, y ahora suspiro por Ti y siento hambre y sed de Ti (Conf 10, 27, 38). Nos hiciste, Señor para Ti y nuestro corazón está insatisfecho hasta que descanse en Ti (Conf 1, 1, 1). Por ello, sólo orando de verdad, amando sin cesar, llegaremos a Dios y encontraremos la felicidad, que es el gozo de la verdad (Conf 10, 23, 33).
P. ÁNGEL PEÑA O.A.R. de l libro> La oración del corazón: Fragmento de Confesiones de San Agustín
“Dios nunca manda lo imposible, pero nos ordena hacer lo que podemos, y pedir lo que no está en nuestra mano hacer”.
San Agustín
