LA FE, PUNTO DE APOYO Y LA CONFIANZA
Para que la oración sea eficaz, es necesario esperar que Dios nos va a dar lo que le pedimos, y eso es confianza, que no sólo nace de la fe en que Dios puede darnos lo que le pedimos, sino fiarse de la promesa de Dios de escucharnos: “Pedid y recibiréis, llamad y se os abrirá, buscad y hallaréis”. “El que pide recibe, al que llama se le abre, el que busca, encuentra”. Esa verdad revelada es la fuente de la que brota la confianza de que Dios nos concede lo que le pedimos porque lo ha prometido. Esta es la fe y la confianza que pide Cristo, cuando garantiza que si decís a esta montaña: “arráncate y arrójate al mar, os obedecerá”. “Si tenéis fe, todo lo que pidiereis en la oración, lo alcanzaréis.” La fe y la confianza, que se completan la una a la otra, hacen la oración eficaz.
Autor: Jesús Martí Ballester