Salmo 11

6 “Por los sollozos del humilde
y los gemidos del pobre,
ahora me levantaré –dice el Señor–
y daré mi ayuda al que suspira por ella”.

7 Las promesas del Señor son sinceras
como plata purificada en el crisol,
depurada siete veces.

8 Tú nos protegerás, Señor,
nos preservarás para siempre de esa gente;
9 por todas partes merodean los malvados
y se encumbran los hombres más indignos.

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