“Señor, apiádate de nosotros, que esperamos en ti; se nuestra fuerza cada mañana, nuestro socorro en tiempo de angustia”.
Isaías 33,2
“Ánimo, hijos míos, invoquen al Señor; el los librará de la tiranía y del poder de sus enemigos. Yo espero que el Dios eterno les conceda la salvación; el Santo me ha colmado de alegría, pues la misericordia del Dios eterno y salvador está a punto de favorecerlos.”
Baruc 4, 21-22
“El Señor está con los suyos. Ellos vivirán, y su espíritu los animara; tú me curarás y me harás revivir. La amargura se me volvió paz, me libraste del sepulcro y volviste la espalda a mis pecados”. Isaías 38, 16-17
“Los necesitados y los pobres buscan agua y no la encuentran; su lengua está reseca por la sed. Pero yo, el Señor, los atenderé; yo, el Dios de Israel, no los abandonaré; haré que broten ríos en las colinas secas y fuentes en medio de los valles, transformaré el desierto en estanque, la tierra árida en manantiales de agua.”
Isaías 41, 17-18