No importa que tanto lleguemos a tener físicamente en nuestras vidas, la pobreza mas grande del ser humano será la espiritual, esa vida espiritual que debemos de alimentar día a día con nuestras oraciones y acciones con aquellos que nos rodean, y es ahí donde Dios hace maravillas, se manifiesta en nuestras obras de amor, de compasión y de perdón. Siempre nos hará falta algo en nosotros, tal vez esa capacidad de perdonar, de creer en los demás, de confiar en Dios, pero es ahí en esa pobreza que debemos de inclinar nuestros corazones hacia Dios, el tendrá compasión de nosotros, por siempre
Porque él librará al pobre que suplica y al humilde que está desamparado.
Tendrá compasión del débil y del pobre, y salvará la vida de los indigentes
Los rescatará de la opresión y la violencia, la sangre de ellos será preciosa ante sus ojos
Bendito sea el Señor, Dios de Israel,
el único que hace maravillas.

Los problemas son como el ventarrón que ha destruido tu guarida y te están obligando a elevar el vuelo o a morir. Nunca es tarde. No importa lo que se haya vivido, no importan los errores que se hayan cometido, no importa las oportunidades que se hayan dejado pasar, no importa la edad, siempre estamos a tiempo para decir BASTA, para oír el llamado que tenemos de buscar la perfección, para sacudirnos el cieno y volar ALTO y muy lejos del pantano. Abandona la vía segura y cómoda. Lánzate a la ruta incierta, llena de enigmas e inseguridades y hazlo solitariamente. Dios te acompañará y te dirá qué camino tomar.





