Aun cuando los problemas, las inseguridades, los miedos, los fracasos, y el desaliento nos llene nuestros corazones, no dejemos de buscar nuestra felicidad en Dios, busquémosle, pidamos con fe. Nunca dejen de la oportunidad de ser felices en el Señor, Cuando en el horizonte, en medio de esa espesa oscuridad, podamos observar a lo lejos una pequeña luz, aférrense a la luz de Jesús, sigamos la luz de su gloria y nunca se rindan. Mantenga la esperanza y ponga su corazón en Dios
Epístola a los Filipenses
4 Estad siempre alegres en el Señor; os lo repito, estad alegres.
5 Que vuestra mesura sea conocida de todos los hombres. El Señor está cerca.
6 No os inquietéis por cosa alguna; antes bien, en toda ocasión, presentad a Dios vuestras peticiones, mediante la oración y la súplica, acompañadas de la acción de gracias.
7 Y la paz de Dios, que supera todo conocimiento, custodiará vuestros corazones y vuestros pensamientos en Cristo Jesús.
8 Por lo demás, hermanos, todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud y cosa digna de elogio, todo eso tenedlo en cuenta.






