Súplica en la persecución
¡Escucha, Señor, yo te invoco en alta voz, apiádate de mí y respóndeme! 8 Mi corazón sabe que dijiste: “Busquen mi rostro”. Yo busco tu rostro, Señor, 9 no lo apartes de mí. No alejes con ira a tu servidor, tú, que eres mi ayuda; no me dejes ni me abandones, mi Dios y mi salvador.
10 Aunque mi padre y mi madre me abandonen, el Señor me recibirá. 11 Indícame, Señor, tu camino y guíame por un sendero llano, porque tengo muchos enemigos. 12 No me entregues a la furia de mis adversarios, porque se levantan contra mí testigos falsos, hombres que respiran violencia. 13 Yo creo que contemplaré la bondad del Señor en la tierra de los vivientes. 14 Espera en el Señor y sé fuerte; ten valor y espera en el Señor.
CONGRESO DE LA DIVINA MISERICORDIA 2007 DE HOMBRE NUEVO & GUADALUPE RADIO







